SERVICIP

CONFERENCIA MUNDIAL
CONTRA EL RACISMO

Sitio oficial de la Conferencia

 

Comparecencia en el Canal 12 de televisión, La Habana 25 de marzo de 1959.
Tomado de : El Pensamiento de Fidel Castro, tomo I, vol. 2, pág.395.

(...) El problema de la discriminación racial es, desgraciadamente, uno de los problemas más complejos y más difíciles de los que la Revolución tiene que abordar. El problema de la discriminación racial no es el problema del alquiler, no es el problema de las medicinas caras, no es el problema de la Compañía de Teléfonos. no es ni siquiera el problema del latifundio, que es uno de los problemas serios que nosotros tenemos que encarar.

Quizás el más difícil de todos lo problemas que tenemos delante, quizás la más difícil de todas las injusticias de las que han existido en nuestro medio ambiente, sea el problema que implica para nosotros el poner fin a esa injusticia que es la discriminación racial, aunque parezca increíble.

Hay problemas de orden mental que para una revolución constituyen valladares tan difíciles como que que pueden constituir los más poderosos intereses creados. Nosotros no tenemos que luchar solamente contra un serie de intereses y de privilegios que han estado gravitando sobre la nación y sobre el pueblo; tenemos que luchar contra nosotros mismos, tenemos que luchar muy fuertemente contra nosotros mismos (...)

(...) Y yo me pregunto qué diferencia hay entre una injusticia y otra injusticia, qué diferencia hay entre el campesino sin tierra y el negro al que no se le da oportunidad de trabajar. ¿Es que no se muere igualmente de hambre el negro que no trabaja como el campesino que no tiene tierra?

¿Y por qué la Revolución ha de tener la obligación de resolver las otras injusticias, y no va a estar en la obligación de resolver esa? (...)

(...) Sin embargo, hay gente que va a la iglesia y es racista, hay gente que se llama revolucionaria y es racista, hay gente que se llama buena y es racista, hay gente que se llama culta y es racista.

Y acaso he venido a tratar esta injusticia, que la traté con todo el cuidado con que un gobernante debe tratar los problemas de su país, porque dije bien claramente que no debiera ser necesaria una ley para que se pusiera fin a una injusticia semejante que nacía de un prejuicio absurdo, Y yo soy de los que creen que los prejuicios no se combaten con leyes; se combaten con argumentos, se combaten con razones, se combaten con persuasión, se combaten con la educación.

 

Entrevista en el Canal 2 de la TV, La Habana, 28 de marzo de 1959.

(...) "Y Martí de de los hombres que más decididamente predicó contra la discriminación racial.

Tenemos que desterrar los últimos vestigios de la colonia, muy conscientes de que aquella frase de Martí tiene que ser una realidad. Lo dijo él antes, la tenemos nosotros que repetir ahora, de que "cubano, cubano, es más que blanco y más que negro..." ¡Y nosotros somos cubanos!"

 

Discurso en la Concentración de apoyo a la reforma agraria, Güines 29 de marzo de 1959.

(...) La Revolución no es obra de una minoría, la Revolución es obra de la voluntad absolutamente mayoritaria del pueblo de Cuba y es virtualmente imposible oponerse a ella, ya que cuenta con el respaldo mayoritario y casi unánime de una nación entera. (...)

(...) ¿Por qué hay prejuicios? Porque el pueblo no ha sido educado, ¿Por qué? Sencillamente porque los gobernantes anteriores no hicieron absolutamente nada por ponerles fin a los prejuicios.

Cuando yo planteé el problema de la discriminación racial, salió la frente de algunos lugares aristocráticos a intrigar. Era como si hubiera revuelto todos los prejuicios que yacen en el fondo del pueblo, porque hemos heredado a través de los siglos. Planteé una cosa tan justa como sea, porque todos los cubanos deben tener derecho por igual a trabajar. ¿Puede plantearse algo más justo? (...)

(...) De ninguna manera un hombre del pueblo puede dejarse llevar por el prejuicio; de ninguna manera un hombre del pueblo puede dejarse llevar por las aberraciones que le han dejado los siglos pasados. No hay nada más absurdo ni nada más criminal que l discriminación; aquí ha sido con el negro, en otros lugares fue con el blanco, o con el trigueño, o con el amarillo; porque los alemanes que se creían una raza superior,  persiguieron a los judíos porque eran judíos, a los yugoslavos porque eran yugoslavos; persiguieron a los polacos porque eran polacos; persiguieron a los esclavos porque eran esclavos; y en nombre de esos prejuicios, cometieron los peores crímenes y las peores depredaciones.

Nosotros, que somos un pueblo en el que figuran hombres de todos los colores y de ningún color; nosotros que somos un pueblo constituido por distintos componentes racionales, ¿cómo vamos a cometer la estupidez y el absurdo de dar albergue al virus de las discriminación? Aquí, en esta multitud, veo blancos y veo negros, porque el pueblo es eso; el pueblo está integrado por blancos y por negros y por amarillos. y eso debe ser Cuba. Eso es lo que debe predominar entre nosotros. Si hay que defender la Revolución y empuñar un fusil, que lo hagan  blancos, negros y mulatos; si hay que defender la patria, que empuñemos las armas blancos,  y negros, y mulatos, y trigueños, y rubios. ¿O es que aquí hay alguien tan insensato que a la hora del sacrificio, que a la hora de pelear, le diga al hombre que está al lado con el fusil, para defenderle la vida, ¡quítate del lado mío, porque eres negro!? ¿Quién va a hacer eso? (...)

 

Discurso pronunciado con motivo de su visita a la República de Guinea, Conakry, 15 de marzo de 1976.

(...) Muchos mitos se han destruido con esta guerra [lucha de Angola]. Se ha destruido el mito del poderío de los fantoches del imperialismo en Africa, se ha destruido el mito de los mercenarios blancos que tantos crímenes cometieron en Africa. No podemos olvidar a Patricio Lumumba, no podemos olvidar el bochornoso papel de los mercenarios blancos en Nigeria, no podemos olvidar los crímenes de los mercenarios blancos en este continente. Pero esta vez en Angola los mercenarios blancos fueron liquidados, el mito de los mercenarios blancos fue destruido y el mito de la envencibilidad de los racistas sudafricanos fue igualmente destruido. 

(...) Los cubanos hemos ayudado a nuestros hermanos angolanos, en primer lugar por un principio revolucionario, porque somos internacionalistas, y en segundo lugar, porque nuestro pueblo en es pueblo latinoamericano y es un pueblo latinoafricano. Millones de africanos fueron trasladados a Cuba como esclavos por los colonialistas, un aparte importante de la sangre cubana es sangre africana. Y hoy nuestro pueblo es un pueblo revolucionario, un pueblo libre y un pueblo internacionalista capaz de cumplir sus deberes revolucionarios y capaz de cumplir sus deberes con sus hermanos de Angola.

(...) La posición del gobierno de Angola es una posición responsable, una posición correcta y es una posición justa. Por tanto, no existe ni puede existir ninguna justificación para que el gobierno fascista de Africa del Sur, además de oprimir a 20 millones de africanos y aplicarles las más inhumanas leyes que ha conocido la humanidad; además de ocupar el territorio de Namibia (...) ocupe además ilegalmente, arbitrariamente e injustificadamente  una porción del territorio de Angola..

(...) Si como consecuencia del propósito de Africa del Sur de mantener ocupado un pedazo del territorio de Angola, el Africa negra organiza un ejército multiafricano para liquiedar cuentas de una vez y para siempre con el apartheid, la responsabilidad será por entero de los sudafricanos.

 

Discurso pronunciado en el acto central por el XV aniversario de la Victoria de Playa Girón y la proclamación del carácter socialista de nuestra Revolución. 19 de abril de 1976.

(...) En Girón se derramó sangre africana, la de los más abnegados descendientes de un pueblo que fue esclavo antes de ser obrero, y fue obrero antes de ser dueño de su patria. 

 

Discurso por el XXV Aniversario del Asalto al Cuartel Moncada. Santiago de Cuba, 26 de julio de 1978.

(...) "¿Con qué moral pueden hablar de derechos humanos los gobernantes de una nación donde conviven el millonario y el pordiosero, el indio es exterminado, el negro es discriminado, la mujer es prostituida y grandes masas de chicanos, puertorriqueños y latinoamericanos son despreciados, explotados y humillados?

(...)"Cómo pueden hablar de tales derechos los que mantienes estrechas relaciones con los racistas de Sudáfrica, que oprimen, discriminan y explotan a 20 000 000 de africanos; los que suministran cuantiosas cantidades de sofisticadas armas a los agresores sionistas que desalojaron al pueblo palestino de sus tierras, y se niegan a devolver a los países árabes los territorios arrebatados por la fuerza?"

 

Discurso pronunciado en la sesión inaugural de la VI Conferencia cumbre del Movimiento de Países No alineados, La Habana, 3 de septiembre de 1979.

(...) Cito en primer término al sufrido y valeroso pueblo palestino. Ningún despojo más brutal de los derechos a la paz y existencia de un pueblo se ha cometido en este siglo. entiéndase bien que no somos fanáticos. El movimiento revolucionario se educó siempre en el odio a la discriminación racial y los pogromos de cualquier tipo, y desde el fondo de nuestras almas, repudiamos con todas nuestras fuerzas la despiadada  persecución y el genocidio que en su tiempo desató el nazismo contra el pueblo hebreo. Pero no puedo recordar nada más parecido en nuestra historia contemporánea que el desalojo, persecución y genocidio que hoy realizan el imperialismo y el sionismo contra el pueblo palestino. Despojados de sus tierras, expulsados de su propia patria, dispersados por el mundo, perseguidos y asesinados, los heroicos palestinos constituyen un ejemplo impresionante de abnegación y patriotismo, y son el símbolo vivo del crimen más grande de nuestra época.

(...) Hemos sido testigos de 10 años de maniobras, engaños y crímenes imperialistas en Zimbabwe. Seis millones de africanos viven allí oprimidos por una exigua minoría racista, fascista, arrogante, genocida.

(...) Sudáfrica misma constituye el más bochornoso baldón para los pueblos del mundo. La dignidad humana se tiene que sentir ofendida por ese repugnante reducto del espíritu nazi-fascista que subsiste en el cono sur de Africa, donde 20 000 000 de africanos son oprimidos, explotados, discriminados y reprimidos por un puñado de fascistas. ¿Quién engendró semejante régimen? ¿Quiénes lo apoyan? Se dice que los racistas sudafricanos pueden incluso construir bombas atómicas. ¿Contra quién podrán usarlas? ¿contra los guetos negros de Petroria? ¿Acaso servirán para impedir la justa e inevitable liberación del pueblo?

¿Por qué los racistas rhodesianos y sudafricanos pueden bombardear casi a diario, impunemente, a Mozambique, Zambia, Angola, Bostwana, asesinando a miles y miles de refugiados y a los propios ciudadanos de esos países? ¿Por qué los agresores sionistas pueden igualmente bombardear a diario los campamentos de refugiados palestinos y las poblaciones del Líbano? ¿Quién les ha dado ese derecho? ¿Quién les ha dado ese poder? ¿Por qué pueden usar las armas más sofisticadas de destrucción y muerte? ¿Quiénes las suministran? ¿No vemos acaso en ello una prueba irrefutable del papel agresivo del imperialismo y el tipo de orden y paz que desean para nuestros pueblos? ¿O es que cuando se mata un niño, un anciano, una mujer, un adulto negro, un palestino, un libanés, no se comete un crimen? ¿Se pueden diferenciar estos métodos y estas concepciones de la concepción  y los métodos que practicó en su tiempo la Alemania fascista? Sin embargo, día a día, las noticias de actos genocidas de este tipo nos llegan en los cables, incluso a través de las agencias de prensa imperialistas, como su quisieran acostumbrarnos a la aceptación resignada y mansa de los hechos.

 

Discurso pronunciado en el XXXIV Período de Sesiones de la Asamblea General de la ONU, el 12 de octubre de 1979.

(...) "Así, al iniciar la situación de Africa, y después de apreciar el avance registrado de la lucha de los pueblos africanos para su emancipación, los jefes de Estado o de Gobierno subrayaron como problema fundamental de la región, la necesidad de erradicar del continente, y en especial de Africa Meridional, el colonialismo, el racismo, la discriminación racial y el apartheid.

(...) La base de la paz justa en la región  [ Oriente Medio] comienza por la retirada total e incondicional de Israel de todos los territorios árabes ocupados y supone para el pueblo palestino la devolución de todos sus territorios ocupados y la recuperación de sus derechos nacionales inalienables, incluido el derecho de retorno a su patria, a la libre determinación y al establecimiento de un Estado Independiente en Palestina, de conformidad con la Resolución 3236 de la Asamblea General. Ello implica la ilegalidad y nulidad de las medidas adoptadas por Israel en los territorios palestinos y árabes ocupados, así como del establecimiento de colonias o asentamientos en tierras palestinas y en los demás territorios árabes, cuyo desmantelamiento inmediato es un requisito para   para la solución del problema.

(...) ¿Puede alguien extrañarse de que la Conferencia se viera obligada, por razones que no surgen de ningún prejuicio político sino del análisis objetivo de los hechos, a señalar que la política de los Estados Unidos desempeña un papel fundamental para impedir el establecimiento  de una paz justa y completa en la región al alinearse con Israel, apoyarlo y trabajar por obtener soluciones parciales favorables a los objetivos sionistas y garantizar los frutos de la agresión israelí a costa del pueblo árabe de Palestina y de la nación árabe?"

 

Discurso pronunciado en el Aula Magna de la Universidad Central de Venezuela, el 3 de febrero de 1999.

"Bastaría señalar una sola cifra: 26 000 médicos cubanos han participado en ellas; al país que le habían dejado solo 3 000 de los 6 000 con que contaba al triunfo de la Revolución, muchos sin empleo, pero siempre deseando emigrar para obtener tales ingresos y tales salarios; de los 3 000 que nos dejaron, de tal forma la Revolución fue capaz de multiplicarlos, y de ir formando médicos y más médicos de los que empezaron a estudiar en el primer grado o en el segundo grado, en las escuelas que de inmediato en todo el país fueron creadas, y tal su espíritu de sacrificio y solidaridad, que 26 000 de ellos han cumplido misiones internacionalistas (Aplausos), del mismo modo como ya indiqué que cientos de miles de compatriotas han actuado como profesionales, educadores, constructores y combatientes. Sí, combatientes, y lo decimos con orgullo (Aplausos), porque combatir contra los soldados fascistas y racistas del apartheid, e incluso contribuir a la victoria de los pueblos de Africa que veían en aquel sistema su mayor afrenta, es y será siempre un motivo de orgullo (Aplausos).

Pero en ese esfuerzo ignorado, muy ignorado, hemos aprendido mucho de los pueblos; hemos aprendido a conocer los pueblos y sus cualidades extraordinarias, y, entre otras cosas, hemos aprendido no solo a través de ideas abstractas, sino de la vida práctica y cotidiana, que no todos los hombres somos iguales en nuestros rasgos físicos, pero todos los hombres somos iguales en cuanto a talento, sentimientos y las demás virtudes necesarias para demostrar que en la capacidad moral, social, intelectual y humana todos somos genéticamente iguales (Aplausos).

Ese ha sido el gran error de muchos que se creyeron raza superior."

 

Respuestas de Fidel Castro, Presidente del Consejo de Estado de la República de Cuba, a un cuestionario de Federico Mayor, ex Director General de la UNESCO, 22 de junio del 2000.

"El mundo rico pretende olvidar que las causas del subdesarrollo y la pobreza fueron la esclavitud, el coloniaje, la brutal explotación y saqueo a que fueron sometidos durante siglos nuestros países. Nos miran como pueblos inferiores. Atribuyen la pobreza que sufrimos a la supuesta incapacidad de los africanos, los asiáticos, los caribeños y latinoamericanos, es decir, los negros, los indios, los amarillos y los mestizos para desarrollarnos e incluso para gobernarnos.

Albergo la más firme convicción de que el actual orden económico impuesto por los países ricos no sólo es cruel, injusto, inhumano, opuesto al curso inevitable de la historia, sino también portador de una concepción racista del mundo como las que en su tiempo inspiraron en Europa al nazismo de los holocaustos y de los campos de concentración que hoy llaman en el Tercer Mundo centros de refugiados, y que son realmente concentrados por la pobreza, el hambre y la violencia; las mismas concepciones racistas que en África inspiraron al monstruoso sistema del apartheid."

 

Discurso pronunciado en la Cumbre del Milenio, Naciones Unidas, Nueva York, el 6 de septiembre del 2000

"No puede olvidarse que el subdesarrollo y la pobreza actuales son la consecuencia de la conquista, la colonización, la esclavización y el saqueo de la mayor parte de la Tierra por las potencias coloniales, el surgimiento del imperialismo y las guerras sangrientas por nuevos repartos del mundo. Hoy tienen la obligación moral de indemnizar a nuestros países por el daño que les hicieron durante siglos."

 

Discurso pronunciado en el acto en conmemoración del aniversario 40 de la proclamación del carácter socialista de la Revolución, efectuado en 12 y 23, el 16 de abril del 2001.

(...) "Sin el socialismo cientos de miles de cubanos no habrían cumplido misiones internacionalistas, ni nuestra patria habría podido aportar un solo grano de arena en la lucha contra el colonialismo en Africa, ni sus hijos habrían derramado una sola gota de su sangre combatiendo contra las fuerzas al parecer invencibles del oprobioso sistema del apartheid, el racismo y el fascismo.

Ni uno solo de los que entonces comerciaban e invertían y hoy poseen grandes riquezas en Sudáfrica y otros países de ese continente —donde Cuba no buscó, ni posee ni desea una sola pulgada de tierra— aportó la más mínima cuota de sacrificio. Ni siquiera la enorme distancia que nos separa de Africa fue obstáculo insalvable para el espíritu solidario de la pequeña isla bloqueada y hostigada."

 

Discurso pronunciado  en la cena oficial ofrecida por el Presidente de la República Argelina Democrática y Popular, el 6 de mayo del 2001.

(...) "A los que aquí representan otros continentes y países, los invito a meditar y reflexionar que Africa —explotada durante siglos, y de la cual fueron arrancados millones de hijos para convertirlos en esclavos, y donde hoy, como consecuencia de la explotación y el subdesarrollo, hay naciones enteras en peligro de extinción— merece nuestro más decidido apoyo."